🙌🏻 Vivir con propósito eterno
Llegamos al último día de esta serie, y quiero que cierres este recorrido con una verdad que puede transformar completamente la manera en que vives este nuevo año: fuiste creado/a para un propósito eterno.
Cuando Pablo escribe en Colosenses 3:2: “Concentren su atención en las cosas de arriba”, no está invitándonos a ignorar la vida diaria, sino a vivirla desde la perspectiva correcta.
La mayoría de las personas vive atrapada en urgencias que no importarán dentro de un mes… pero Dios nos invita a invertir nuestra vida en aquello que sí tendrá valor dentro de diez mil años.
Piénsalo: ¿cuántas decisiones tomamos movidos por presión, comparación, cansancio o rutina? ¿Y cuántas son guiadas por la eternidad?
Dios te ha dado dones, oportunidades, relaciones y tiempo, y cada uno de esos regalos tiene un sentido eterno. Todo en tu vida puede ser parte del propósito de Dios: tus conversaciones, tu trabajo, tus relaciones, tus luchas y aun tus heridas.
Vivir con propósito eterno es vivir con más intención.Significa preguntarte:
¿Cómo puedo reflejar a Jesús aquí?¿Cómo puedo amar más, obedecer más y confiar más?¿Cómo puedo sembrar algo que impacte la eternidad?
Amigo/a, la vida es demasiado corta para desperdiciarla y demasiado valiosa para vivirla sin dirección.
Este año, no solo te propongas metas… descubre tu misión.No solo busques resultados… busca fruto eterno.No solo vivas el día… vive con el cielo en mente.
Vivir con propósito eterno es vivir con los ojos puestos en Jesús.Y cuando Él es tu enfoque, tu vida deja de ser accidental y se convierte en intencional, significativa y valiosa en las manos del Reino.
Mi oración por ti y por mí en este nuevo año que comienza es que no sea un año más, sino que sea un año especial; un año en el que experimentemos la presencia y el poder de Dios como nunca antes, y donde vivamos cada día movidos por Su Espíritu Santo.
Amigo/a, que este nuevo año sea un año lleno de bendiciones en tu vida.