• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 11 de ene. de 2026

👨🏻‍💻 Vive intencionalmente

Fecha de publicación 11 de ene. de 2026

Para cerrar este devocional, es momento de aplicar lo aprendido en acciones concretas.

No se trata de grandes cambios de un día para otro, sino de pequeños pasos firmes que, con el tiempo, se convertirán en hábitos que fortalecerán tu fe casi sin que te des cuenta.

Aquí tienes un ejemplo de lo que podría ser tu plan de acción espiritual para este nuevo año:

  1. Comenzar el día con Dios. Dedica los primeros minutos de la mañana a leer un pasaje bíblico y a orar, antes de mirar el teléfono o pensar en las tareas del día.

  2. Anotar lo que Dios te enseña. Ten un cuaderno o diario espiritual donde escribas lo que el Espíritu Santo te habla a través de Su Palabra.

  3. Practicar la gratitud diaria. Cada noche, agradece por tres cosas concretas que experimentaste durante el día.

  4. Buscar comunión. Rodéate de personas que te animen en la fe y te inspiren a seguir creciendo espiritualmente.

  5. Servir con propósito. Encuentra maneras sencillas de bendecir a otros, incluso en los detalles cotidianos.

Como ves, no son metas complicadas, pero sí llenas de intención. Cada una de ellas te acercará más al corazón de Jesús y te ayudará a crecer en tu conocimiento de Él y a fortalecer tu fe.

Recuerda: Jesús no solo vino a bendecirte; Él vino a transformarte. Y cuanto más tiempo pasas con Él, más Su presencia se hace parte de tu vida. Sus propósitos comienzan a cumplirse en ti y tu vida se convierte en bendición para otros.

Amigo/a, este año proponte vivir intencionalmente, sabiendo que cada paso hacia Su conocimiento tiene valor eterno. Como dijo Pablo en Filipenses 3:8: “Todo lo que antes consideraba ganancia, ahora lo considero pérdida comparado con el incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor”.

Cuando comienzas a conocer verdaderamente a Cristo, todo lo demás pasa a un segundo plano, porque nada se compara con vivir una vida centrada en Él.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.