👀 Ven y ve
Saludos y bendiciones al comenzar esta nueva serie, Amigo/a. ¡Qué alegría poder caminar contigo en este tiempo y, sobre todo, caminar con Dios!
Durante esta semana quiero compartir contigo uno de mis temas favoritos: la invitación que hace Jesús para que seas su discípulo. Verás cómo Jesús fue guiando a quienes lo seguían a pasar de simples seguidores a verdaderos discípulos. ¡Ese mismo llamado sigue vigente hoy y es para ti!
La realidad es que, tal vez sin darte cuenta, hemos creado una distinción que Jesús nunca tuvo en mente: hoy hablamos de cristianos y de discípulos. Cristianos que asisten a la iglesia por años, pero que no están creciendo en estar con Jesús, ser como Jesús y hacer lo que Jesús hizo.
Es como alguien que va a la escuela solo como oyente: asiste a clases, pero no quiere el compromiso de hacer la tarea, estudiar ni presentar los exámenes.
La invitación de Jesús va mucho más allá. Él no te llama solo a creer en Él, sino a seguirlo como discípulo. Y ese camino tiene un inicio sencillo, cercano y lleno de gracia. Cuando lees los Evangelios, ves que Jesús no comenzó con demandas pesadas, sino con una invitación simple:
“Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les preguntó: ‘¿Qué buscan?’ ‘Rabí, ¿dónde te hospedas?’ ‘Vengan a ver’, contestó Jesús. Ellos fueron, pues, y vieron dónde se hospedaba. Ese mismo día se quedaron con Él.” (Juan 1:38–39 NVI)
Jesús no les pidió entenderlo todo. Solo les dijo: “Vengan a ver”.
Ven tal como estás.Ven con tus dudas.Ven con tu deseo de algo más.
El discipulado no comienza con perfección; comienza con una invitación.
Amigo/a, ¿estás listo/a para comenzar este camino?
Si tu respuesta es sí, entonces escucha hoy la voz de Jesús que te dice: “Ven y ve”. Camina con Él esta semana y permite que transforme tu vida desde adentro.