• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 2 de mar. de 2026

🤩 Va a cambiar tu vida

Fecha de publicación 2 de mar. de 2026

Durante los próximos 7 días quiero invitarte a que juntos hagamos un alto en la rutina diaria y volvamos a lo esencial: a estar a solas con Jesús.

Juntos vamos a recorrer algunos pasos sencillos que pueden ayudarte a fortalecer tu vida de oración y a redescubrir el gozo de pasar tiempo en Su presencia.

¿Te animas a caminar este proceso conmigo?

¿Te ha pasado que, aun sabiendo que Dios está contigo, sientes que tus oraciones no pasan del techo? Esa sensación de distancia es difícil de explicar.

A veces, nuestra vida de oración se parece más a tocar la puerta sin esperar que alguien responda desde adentro. Hablamos, pedimos, incluso agradecemos, pero sin la certeza profunda de que Él nos escucha y desea encontrarse con nosotros.

Yo también he estado ahí: orando por costumbre, repitiendo palabras conocidas, sin detenerme a disfrutar de Él, así como cuando disfrutas la presencia de un amigo especial.

¿Te ha pasado esto a ti también?

Jesús nos anima en Mateo 7:7-8 (RVR1960) y dice: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá”.

Amigo/a, te pregunto: ¿anhelas conocerlo más?

Jesús te está invitando a buscarlo, a golpear a Su puerta; Él quiere revelarse a tu vida. Esta es Su voluntad para ti: ¡que lo conozcas!

Por eso, a lo largo de esta serie veremos cómo conocer a Jesús más íntimamente es posible y puede cambiar tu vida.

Oremos juntos: “Señor, te doy gracias porque sé que estás conmigo en este día. Gracias por lo que me vas a enseñar en estos días acerca de la oración y de pasar tiempo contigo. Anhelo conocerte y que Tu presencia transforme mi vida completamente. En el nombre de Jesús. Amén.”

¡Que tengas un día extraordinario en la presencia de Dios!

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Eleazar Diaz
Author

Pastor principal de una iglesia y director de un programa de discipulado y misiones en Guadalajara, México. Mi pasión es que cada persona pueda tener una relación intima y apasionada con Dios.