🌍 Un Pueblo escogido
Bendiciones. Verdaderamente es un privilegio caminar contigo una nueva semana en la que quiero compartir acerca de algo que amo profundamente: la iglesia.
Desde el día en que entregué mi vida a Cristo, la iglesia ha sido central en mi vida, y he aprendido a amarla aun con sus imperfecciones. Algo que me encanta es que, cuando vamos a la Palabra de Dios, vemos que Él usa muchas imágenes hermosas para revelar diferentes dimensiones de lo que significa ser iglesia. Esta semana quiero caminar contigo a través de algunas de estas imágenes.
La primera imagen que quiero compartir es la de un pueblo escogido.
Dice la Biblia en 1 Pedro 2:9, NVI: “Pero ustedes son descendencia escogida, sacerdocio regio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable”.
Me fascina esta imagen porque es una imagen de identidad.
Amigo/a, la iglesia no es un evento ni un edificio. Es un pueblo escogido con identidad, pertenencia y propósito.
Hace unos días, nuestra hija ha estado un poco inquieta tanto en la escuela como en casa. Nos ha tocado buscar maneras de corregirla y animarla a comportarse mejor. Pero una noche, mientras la hacía dormir y hablábamos de esto, de pronto me preguntó: “Papá, ¿pero tú siempre me vas a amar y perdonar, verdad?”
Fue un momento precioso para recordarle que, antes que cualquier cosa, ella es mi hija, y que su identidad y mi amor por ella no están en discusión. De la misma manera, no se duda nuestra identidad como pueblo escogido de Dios.
Mientras la sociedad puede decir muchas cosas, Dios ya definió quiénes somos:
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La sociedad puede decir: ustedes no valen.- Dios dice: ustedes son mi tesoro.
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La sociedad puede decir: ustedes no pertenecen.- Dios dice: ustedes son una nación santa.
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La sociedad puede decir: ustedes no tienen poder.- Dios dice: ustedes son real sacerdocio.
No vivimos diferente para ser el pueblo de Dios; vivimos diferente porque ya somos el pueblo de Dios.
¿Y por qué somos pueblo de Dios? Porque Él nos sacó de la oscuridad, de las tinieblas, y nos dio un propósito eterno:
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Proclamar.
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Testificar.
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Mostrar lo maravilloso de sus obras.
Amigo/a, hoy recuerda esto: tu identidad no depende de tu semana, de tu desempeño, de tu pasado ni de la opinión de otros. Tu identidad está anclada en esto: perteneces al pueblo escogido de Dios.