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Fecha de publicación 30 de sep. de 2026

🪵 Tu dolor no será desperdiciado

Fecha de publicación 30 de sep. de 2026

Cuando estamos en medio de una dificultad, es difícil imaginar que algo bueno pueda surgir de ella. ¿Te ha sucedido pensar así? A mí sí. Solo quería que esa tormenta terminara, que la situación cambie, que llegara la respuesta, que se abra la puerta o que finalmente podamos respirar tranquilos.

Pero con el tiempo he aprendido que Dios puede utilizar incluso las temporadas que nunca hubiéramos elegido.

Santiago escribe: “La prueba de vuestra fe produce paciencia” (Santiago 1:3). Observa esa palabra: produce. La prueba está produciendo algo. Nada de lo que llega a nuestras manos queda fuera de Su capacidad, no solo para redimir, sino también para usarlo para nuestro bien.

A lo largo de mi vida he pasado por innumerables batallas y pruebas. Pero esas batallas que el enemigo intentó usar para destruirme me han enseñado a depender de Dios de una manera que la comodidad nunca podría enseñarme.

De hecho, las dificultades muchas veces pueden revelar dónde habíamos colocado nuestra seguridad. Pero también nos ayudan a afianzar nuestra vida de oración y a conocer aún más del amor de Jesús. Pueden hacernos más sensibles al dolor de otras personas y forjar una fe que ya no depende solamente de que las circunstancias sean favorables.

Quizás hoy todavía no puedes ver nada bueno en lo que estás viviendo. Está bien. Pero sí puedes creer que Dios continúa siendo bueno en medio de ello. Y la buena noticia es que esta tormenta o tribulación también pasará. 

Amigo/a, lo que estás atravesando no tiene por qué convertirse simplemente en una cicatriz dolorosa de tu pasado. En las manos de Dios puede convertirse en sabiduría, compasión, fortaleza y testimonio.

Algún día, posiblemente mirarás hacia atrás y descubrirás que, mientras pensabas que solamente estabas sobreviviendo, Dios estaba formando algo profundamente maravilloso dentro de ti. 

Fortalécete en Dios en este día: Él tiene cosas maravillosas preparadas para ti.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.