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Fecha de publicación 14 de abr. de 2026

🌾 Trigo o Cizaña

Fecha de publicación 14 de abr. de 2026

Jesús no enseñaba al azar. 

Cada parábola que contó revela algo profundo sobre el Reino de Dios y sobre cómo obra en el mundo.

En la parábola del trigo y la cizaña (Mateo 13:24–30 RVR1960), Jesús explica que en el campo del mundo crecen dos tipos de semillas. El buen sembrador siembra trigo, pero durante la noche un enemigo siembra cizaña entre el cultivo. Al principio, ambos se parecen mucho. Crecen juntos y es difícil distinguirlos. Solo cuando llega la madurez se hace evidente la diferencia.

Así ocurre también en la vida espiritual.

Dios está obrando en este mundo, sembrando su verdad y transformando corazones. Pero, al mismo tiempo, el enemigo intenta sembrar engaño, confusión y falsas apariencias. Por un tiempo, ambas realidades conviven. A veces incluso parece difícil distinguir entre lo verdadero y lo falso.Sin embargo, Jesús nos recuerda algo importante: habrá una cosecha.

Llegará el día en que Dios revelará lo que realmente pertenece a su Reino. Él es quien finalmente separa el trigo de la cizaña. Nuestra tarea no es juzgar a los demás, sino permanecer fieles, crecer y dar fruto.

La buena semilla representa a aquellos que han recibido la Palabra de Dios y han decidido vivir bajo su gobierno: personas que han entendido que Jesús entregó su vida para rescatarnos y que ahora reflejan su amor en el mundo.

El Reino de Dios ya está creciendo, aunque a veces no lo veamos con claridad. Y mientras esperamos la cosecha final, el trigo y la cizaña crecen juntos, nuestro llamado es simple: permanecer cerca de Jesús, dejar que su Palabra transforme tu vida y seguir dando fruto para su Reino.

Amigo/a, hoy puedes preguntarte: ¿qué tipo de semilla estás dejando crecer en tu corazón?

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.