💻 ¿Tienes un asistente digital?
Hoy nos hemos acostumbrado a usar asistentes digitales como Alexa o Siri para pedir respuestas, recibir recordatorios o encontrar indicaciones en cuestión de segundos.
A veces nos recuerdan una cita, una tarea pendiente, una lista de compras o incluso una canción que habíamos olvidado.
Y aunque la comparación no es perfecta, muchas veces pienso que el Espíritu Santo hace algo parecido, pero de una manera infinitamente más poderosa.
Me ha sucedido en numerosas ocasiones. Estoy conversando con alguien que necesita ánimo y, de repente, un versículo viene a mi mente. O estoy enfrentando una decisión importante y recuerdo una verdad de la Palabra que me da dirección. Incluso en momentos difíciles, cuando la preocupación intenta ocupar mis pensamientos, el Espíritu Santo me recuerda las promesas de Dios.
Jesús dijo algo extraordinario acerca de Él: "Mas el Consolador, el Espíritu Santo... os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho" (Juan 14:26, RVR1960).
Me encanta que Jesús no dijo solamente que el Espíritu nos enseñaría. También dijo que nos recordaría.
¿Por qué es tan importante? Porque tendemos a olvidar. A veces olvidamos la fidelidad de Dios cuando las respuestas tardan en llegar. Otras veces olvidamos sus promesas cuando nos sentimos débiles o desanimados. Por eso necesitamos al Espíritu Santo.
Él toma las verdades que hemos guardado en nuestro corazón y las trae a nuestra memoria en el momento oportuno. Nos recuerda quién es Dios, quiénes somos en Cristo y lo que Él ha prometido hacer.
Qué maravilloso es saber que no caminamos solos. Tenemos al Espíritu Santo viviendo en nosotros, guiándonos constantemente hacia la verdad.
Amigo/a, hoy quiero animarte a hacer algo sencillo: si necesitas dirección, consuelo o una palabra de aliento, pídele al Espíritu Santo que te recuerde lo que Dios ya ha dicho. Sus promesas siguen siendo tan verdaderas y poderosas hoy como el día en que las escuchaste por primera vez.