📌 ¿Tienes algo pendiente?
Hace poco me enteré de que uno de los temas por los que más discutimos mi esposa y yo… es sorprendentemente común. De hecho, estudios muestran que una de cada dos parejas admite discutir por esto.
¿Sabes de qué estoy hablando?
De sacar la basura.
No podría decirte cuántas veces al mes este tema aparece en nuestra casa. Y, si soy sincero, no me gusta nada. Quizá por eso suelo evitar hacerlo, hasta que Shaila, mi esposa, ya no puede más. Y lo peor es que, cuando por fin voy a hacerlo, ya se acumuló tanta basura que es demasiado pesada para sacarla en una sola vez.
Y ese es el pensamiento que quiero dejarte hoy: lo que evitas hoy, mañana se convierte en una carga más pesada.
Hemos estado hablando de este viaje al interior de tu corazón. Tal vez no te identificas tanto con el enojo, la tristeza o la ansiedad. Quizá Dios te está señalando algo diferente:
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una conversación difícil
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una decisión necesaria
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un hábito que sabes que te está afectando
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un pecado que estás justificando
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un paso de obediencia que Dios ya te mostró.
El Salmo 139, aunque es un salmo hermoso, también es desafiante, ya que cuando oramos como David: “Fíjate si voy por un camino que te ofenda, y guíame por el camino eterno” (Salmo 139:24 NVI), básicamente le estamos diciendo a Dios: “Muéstrame lo que no quiero ver”.
Y eso requiere valentía.
Porque lo contrario es seguir evitando. Y, como la basura en el patio, lo que se evita no desaparece… solo crece y se vuelve más pesado.
Por eso hoy quiero preguntarte: Amigo/a, ¿qué estás evitando? ¿Hay algo que estás postergando que Dios te está invitando a enfrentar?
Recuerda esto: cuando enfrentas algo con Dios, pierde poder sobre ti.