• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 8 de feb. de 2026

⏰ Siempre llega a tiempo

Fecha de publicación 8 de feb. de 2026

Quizás hoy te estés preguntando: ¿cuánto más tengo que esperar para ver mi milagro suceder?

Y aunque no puedo darte una fecha ni una respuesta exacta, sí puedo decirte algo con plena certeza: ten fe, confía y no bajes los brazos. Dios siempre llega a tiempo. Él nunca falla.

Abraham también vivió la espera. Fueron años de silencio, de promesas que parecían no llegar. Sin embargo, aun en medio de todo eso, no se rindió. No permitió que el paso del tiempo debilite su fe; por el contrario, eligió fortalecerse confiando y dando gloria a Dios.

En mi caminar con Dios aprendí a glorificarlo incluso en la espera. No porque ya haya visto la respuesta, sino porque la alabanza se volvió el combustible que sostiene mi fe hasta que el milagro se haga visible.

Dios no está ausente en la espera; a través de su Espíritu, Él está obrando profundamente en nosotros, formando fe, carácter y una confianza más madura. Por eso, aun cuando no veas la respuesta, confía. Lo que Él te prometió se cumplirá, porque Dios es fiel a su palabra, y su palabra nunca vuelve vacía.

Recuerda esta promesa de Romanos 8:32 (RVR1960): El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con Él todas las cosas?

¡Qué promesa tan maravillosa! El Dios que dio lo más valioso no se detendrá ahora.

Amigo/a, si Dios ya entregó a su Hijo por amor a ti, puedes descansar: tu espera no es en vano, tu fe no será avergonzada y Él siempre cumple lo que promete.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.