❓ ¿Sabías qué?
¿Sabías que no existe ninguna persona cuya historia de vida Jesús no pueda transformar?
Él tomó mi propia historia y la hizo nueva, y también desea hacerlo contigo, Amigo/a.No importa cuán oscuro haya sido tu pasado, cuántas heridas cargues o cuántas veces hayas tropezado. Jesús tiene el poder de escribir un capítulo totalmente distinto para tu vida.
Uno de los ejemplos más hermosos en la Biblia es el de María Magdalena, una mujer marcada por una profunda opresión espiritual. La Escritura dice: “…y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, la que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios” (Lucas 8:2).
Imagina eso por un momento: vivir atormentada, oprimida, sin esperanza… hasta que Jesús la vio, la llamó y la liberó. En un solo encuentro, su historia cambió para siempre. Ya no era la mujer atormentada; a partir de ese instante fue libre. Su presente fue transformado y su pasado, borrado. Desde ese día, María Magdalena siguió a Jesús con devoción, sirvió en su ministerio, viajó con Él y con sus discípulos, y se convirtió en una testigo clave de su resurrección.
Así obra Jesús: toma lo roto y lo restaura; toma lo que parecía perdido y lo devuelve a la vida. Y hoy quiere hacer lo mismo contigo, Amigo/a.
Él puede reescribir tu historia también. Solo necesitas dejarlo entrar y permitirle obrar; y esto solo requiere creer. ¿Te animas hoy a darle acceso a tu corazón para que Él comience esa obra nueva?
Ora conmigo: “Señor Jesús, entra a mi corazón y repara todo lo que está roto. Sana las heridas de mi pasado y quita de mí toda culpa. Gracias por amarme, por perdonarme tanto y por haberme escogido desde el vientre de mi madre para caminar en tus propósitos. Hoy te digo, Jesús: haz tu obra en mí. En tu nombre, Jesús. Amén”.