• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 16 de may. de 2026

🤝🏻 ¿Quién sostiene tu mano en este momento?

Fecha de publicación 16 de may. de 2026

Recuerdo cuando mi hijo estaba aprendiendo a caminar: lo que marcaba toda la diferencia era la mano de su papá.

Daba pasos inseguros; muchas veces se tambaleaba y perdía el equilibrio… pero mientras la mano de su papá lo sostenía, no caía. Y aun cuando tropezaba, esa mano lo levantaba, lo afirmaba y le daba la confianza para seguir.

Con el tiempo, esos pasos inseguros se volvieron firmes… y mi hijo comenzó a caminar con seguridad.

Mira lo que escribió David: “Tu mano derecha me sostiene… Has trazado un camino ancho para mis pies, para que no resbalen” (Salmo 18:35–36, RVR1960).

David tenía la certeza de que no era su propia fuerza la que lo mantenía en pie… era la mano de Dios.

Amigo/a, quizás hoy te sientes como ese niño: dando pasos inseguros, con miedo a caer, sin saber si podrás seguir avanzando. Sabes cómo se siente eso: empiezas a pensar en tus problemas, y les das vueltas una y otra vez, hasta que ocupan toda tu mente.

Yo también me he sentido así en más de una ocasión: insegura, tambaleante… y sé lo difícil que es. Por eso hoy quiero invitarte a reflexionar conmigo: ¿quién está sosteniendo tu mano en este momento?

En este versículo hay una convicción profunda que nace del corazón: “Dios no me suelta. Él me sostiene en cada paso, me afirma cuando me debilito y va delante de mí, preparando el camino para que no tropiece. No camino solo.”

Amigo/a, Dios te llama a levantarte con convicción. ¿Cuándo fue la última vez que lo hiciste así?

Frente a tus problemas, comienza a declarar con fe la grandeza y la fidelidad de Dios hacia ti. Aférrate a su diestra por medio de la fe y permite que su gozo y su paz vuelvan a llenar tu día a día.

No estás solo: Dios está a tu lado, en los momentos buenos… y también en los difíciles.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.