🚀 ¿Qué te impulsa a seguir?
¿Alguna vez escribiste algo importante para no olvidarlo? Yo suelo hacerlo con recordatorios, notas o listas. Porque seamos sinceros: si algo queda solo en tu mente, las ocupaciones del día terminan por absorberlo sin que te des cuenta.
Yo escribo mis metas para el día, y también tengo bien claro qué necesito hacer para lograrlas. Y esto aplica también, y sobre todo, a mi vida espiritual. Sé para qué Dios me ha llamado, sé en qué áreas tengo que crecer y qué cosas debo cambiar. Eso es lo que me impulsa a seguir cada día: a orar por las mañanas, a leer la Biblia, a buscarle más… porque sé que así voy a crecer en Él y sus planes para mi vida se van a cumplir. ¿Y cómo lo sé? Por sus promesas.
La Biblia dice: "Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió" (Hebreos 10:23, RVR1960). Amigo/a, ¿te cuesta ser constante en tu vida espiritual? ¡Pon las promesas de Dios siempre delante de ti! Puedes escribirlas y colocarlas en un lugar visible, para tenerlas presentes todos los días.
Cuando llevamos sus promesas en el corazón, es imposible quedarnos quietos: queremos servirle y hacer nuestra parte para verlas cumplidas. Al final, sus promesas son el motor que mantiene viva nuestra fe.
Oremos juntos: Señor, gracias porque tus promesas son fieles y verdaderas. Ayúdame a no olvidarlas, a llevarlas siempre presentes en mi corazón y a vivir cada día con la certeza de que tú cumples todo lo que dices. Renueva mi constancia y mi fe. En el nombre de Jesús, amén.
Así que hoy, elige recordar sus promesas… y deja que ellas te muevan a seguir buscándole.