🛡️ Protege lo que Dios te dio
Llegamos al final de esta serie donde hemos hablado de algunas de las relaciones más importantes de nuestra vida, y de cómo la mejor manera de vivirlas es como Pablo nos exhorta: “sométanse unos a otros por reverencia a Cristo”.
Amigo/a, fuimos creados para vivir en conexión, no en aislamiento.
A nivel humano, las relaciones forman nuestra identidad, nos dan pertenencia y nos ayudan a crecer; nadie se forma solo.
A nivel espiritual, la Biblia nos recuerda que Dios mismo es relacional y nos creó a su imagen. Por eso el amor, la amistad y la comunidad no son opcionales, son esenciales.
En las relaciones aprendemos a amar, a perdonar, a servir y a reflejar el carácter de Dios.
No es casualidad que Efesios 6 termine hablando de la armadura de Dios.
Pablo no cambia de tema; lo profundiza. Después de hablar de relaciones rendidas, nos recuerda que estas relaciones deben ser protegidas.
“Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor.” (Efesios 6:10 NVI)
Amigo/a, el llamado de Dios es a fortalecerse en su poder y a vestirte de su armadura para hacer frente a las artimañas del enemigo.
Porque el enemigo no ataca al azar; ataca lo que Dios valora: tu familia, tus relaciones, tu trabajo y tu llamado. Pero en Cristo no estás indefenso. Puedes resistir y permanecer firme.
No le des lugar al enemigo en tus relaciones.
Vive relaciones donde el perdón, el amor, la reconciliación y la oración sean parte del día a día. Así experimentarás plenitud al vivir relaciones verdaderamente rendidas a Cristo.
Finalizamos esta serie con la bendición de Pablo: “La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor imperecedero.”
Gracias por acompañarme en esta semana. Mi oración es que Dios siga obrando de manera hermosa en tu vida y en cada una de tus relaciones.