👣 Paso a paso
Como te decía ayer, este año queremos fortalecer y hacer crecer nuestra fe. Tal vez tu realidad hoy esté muy lejos de la vida de fe que imaginas o de lo que crees que Dios desea para ti. Quizás todavía ves áreas que no reflejan la plenitud que anhelas vivir.
Pero eso no tiene que desanimarte. Si Dios te está mostrando un futuro diferente, es porque Él no se fija en tu pasado, ni siquiera en lo que hiciste ayer o en este momento. Él no se centra en tus fracasos, sino en Su propósito para tu vida.
Dios te mira a través de Su Hijo Jesús y sabe que, con la ayuda del Espíritu Santo que habita en ti, puedes convertirte en esa persona llena de Su presencia: firme, confiada y lista para hacer lo que Él te pida.
Este es un punto clave que todos debemos recordar: nosotros solemos enfocarnos en lo que aún no hemos logrado en nuestro caminar con Jesús, pero Dios se enfoca en lo que Él está formando dentro de nosotros.
Él no busca perfección; busca corazones dispuestos. Cuando le decimos “sí” a Él, Jesús comienza a transformar cada área de tu vida, preparándote para cumplir las obras que ya ha planeado para ti desde antes de que existieras.
Hoy, aprovecha para definir claramente cuáles son esas áreas clave en tu vida que necesitan ser fortalecidas. Pídele a Dios que te dé sabiduría y entendimiento para discernir qué cambios tienes que empezar a hacer en cada una, aunque parezcan pequeños.
Amigo/a, la pregunta hoy es: ¿qué parte de tu vida necesitas rendir a Dios para seguir creciendo en la fe y reflejar más de Jesús en ti?
📖 “Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva” (Filipenses 1:6, NTV).