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Fecha de publicación 12 de jun. de 2026

💪🏻 Nuevas fuerzas

Fecha de publicación 12 de jun. de 2026

¿Hubo un tiempo donde sentiste que ya no dabas más? Donde pensaste: hasta aquí… ya no puedo esperar más.

En mi vida hubo situaciones tan difíciles que me llevaron a pensar exactamente eso. Me pregunté: ¿cuánto más tengo que esperar para que esto cambie? Me sentía con las fuerzas completamente agotadas.

Fue en medio de esa situación que parecía imposible cuando recordé este versículo: “En cambio, los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas; volarán alto, como con alas de águila. Correrán y no se cansarán, caminarán y no desmayarán” (Isaías 40:31, NVI).

Aprendí que la palabra hebrea para “esperar” aquí es “qavah”, que no significa aguantar quieto. Significa trenzar, entrelazar. Como cuerdas que se juntan para hacerse más fuertes. Es una espera que se aferra a Dios, no que se aleja de Él.

Cuando entendí eso, todo cambió. No es: “aguanta hasta que Dios haga algo”. Es: “entrelazarte con Él, profundizar tu relación y salir más fuerte”.

Las tres promesas del versículo también tienen un orden curioso: primero volar, luego correr, luego caminar. Al revés de lo que esperaríamos. Dios primero te da una visión elevada, luego las fuerzas para avanzar, y finalmente algo más valioso: la capacidad de sostenerte en los días ordinarios sin agotarte. Él no te prepara solo para los grandes momentos. Te prepara para la vida de todos los días.

No tienes que tener fuerzas para esperar. Solo tienes que seguir cerca de Dios, aferrado lo más fuerte posible.

Amigo/a, esta es tu promesa, no dice: “los que ya tienen fuerzas”. Dice: “los que confían en el Señor”. La fortaleza no es el punto de partida, es el resultado de entrelazarte con Él.

Acércate a Dios tal como estás y deja que su presencia te renueve. Si sientes que tu fe flaquea, pide al Espíritu Santo que avive en ti la certeza de lo que Jesús ya hizo por ti. Él es la cuerda a la que puedes aferrarte.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.