👰🏻♀️ Novia amada
¿Sabes? Todavía puedo recordar el tiempo cuando mi esposa y yo estábamos comprometidos, preparándonos para nuestra boda. Recuerdo cuánto tiempo pasamos hablando, soñando y planeando ese momento tan especial de nuestra vida. Recuerdo la emoción, los nervios, la expectativa. Parecía que no había espacio en nuestra mente para muchas otras cosas. Cada día vivíamos con el pensamiento de que ese día se acercaba: el día en que pasaríamos de ser novios comprometidos a ser un matrimonio, a ser uno solo.
¿Sabías que la Biblia usa esta misma imagen para describir la relación entre Cristo y la iglesia? Algo que encuentro hermoso es que la Biblia comienza con un matrimonio, el de Adán y Eva, y termina con otro matrimonio, el de Cristo y su iglesia.
La imagen de la iglesia como la novia de Cristo es una imagen que habla de amor, expectativa, perdón, reconciliación y una fidelidad asombrosa. Mira cómo lo dice Apocalipsis 19:7-8, NVI: “¡Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria! Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero. Su novia se ha preparado y se le ha concedido vestirse de lino fino, limpio y resplandeciente”.
Para eso nos preparamos como iglesia.
La historia no termina en juicio y destrucción. Termina en una boda. Y, como todo matrimonio sabe… eso, en realidad, es solo el inicio.
El día de nuestra boda fue uno de los días más hermosos y especiales que podemos recordar. Fue el día en que nuestra historia comenzó. El día que tanto esperamos. El día para el cual nos preparamos.
Por eso me encanta que la idea clave de esta imagen sea esta: la iglesia no se prepara para sobrevivir al fin, sino para encontrarse con su Esposo.
Cada decisión, cada acto de obediencia, cada momento de santidad, cada paso de fe… es parte de esa preparación.
Y tú, Amigo/a: ¿cómo te estás preparando para ese día de bodas? ¿Es algo que esperas con expectativa? ¿Es algo para lo que estás planeando, soñando y viviendo?
¿Cómo te imaginas que será ese día cuando te encuentres cara a cara con tu Señor y Salvador?