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Fecha de publicación 5 de sep. de 2026

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Fecha de publicación 5 de sep. de 2026

¿Qué ocurre cuando Dios ya nos perdonó, pero nosotros todavía seguimos castigándonos?

A mí me ha sucedido muchas veces como mamá. Cuando mis hijos eran adolescentes, y aun ahora que están entrando en la adultez, hubo momentos en los que perdí la paciencia con ellos. En medio del enojo, dije palabras de las que después me arrepentí profundamente.

Aunque les pedí perdón, confesé mi pecado delante de Dios y me arrepentí de corazón, la culpa permaneció conmigo durante días. Cada vez que repasaba la situación en mi mente, volvía a sentir que había fallado y que necesitaba pedirle perdón a Dios una vez más.

Sin embargo, este versículo me ayudó a aprender a recibir verdaderamente su perdón y a dejar de condenarme: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9, RVR1960).

Amigo/a, este versículo no dice que quizá Dios nos perdone ni que tengamos que ganarnos nuevamente su misericordia. Dice que Él es fiel y justo para perdonarnos cuando venimos ante Él con un corazón sincero y arrepentido.

Me encanta especialmente la última parte: “y limpiarnos de toda maldad”. Dios no nos perdona a medias. No deja una parte de nuestra culpa sin perdonar ni nos obliga a continuar pagando por nuestros errores. Él nos perdona y nos limpia por completo.

Entonces comprendí que seguir condenándome no hacía más sincero mi arrepentimiento. Solo me mantenía atada a algo que Jesús ya había llevado en la cruz.

Quizá tú también has confesado tu pecado y recibido el perdón de Dios, pero continúas castigándote por lo que hiciste.

Te animo a que creas en su Palabra por encima de tus sentimientos. Dios es fiel para perdonarte y limpiarte. No necesitas seguir cargando una culpa que Jesús ya llevó por ti.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.