🫢 ¡No puede ser verdad!
Esto es algo que muchas veces he pensado: “No puede ser que Jesús pueda amarme y perdonarme después de todo lo que hice.”
Y ahí estaba la voz del enemigo, susurrando: “No eres tan buena como crees… su gracia no es suficiente, porque no vas a cambiar.”
O, en el otro extremo: “Total, puedes mentir o hablar mal de otros… su gracia cubre todo.”
Y, aunque eran solo pensamientos, cruzaban mi mente con más frecuencia de la que deseaba, trayendo culpa, vergüenza y confusión. En ese momento entendí que no estaba comprendiendo realmente lo que significaba la gracia.
Su gracia no es una excusa para quedarnos igual… pero tampoco es algo que se agota cuando fallamos.
Cuando entendí que la gracia no es solo el regalo inmerecido del amor de Dios para salvación, sino también su poder obrando en mí para transformarme y ayudarme a caminar como Jesús, algo cambió.
Esa verdad trajo libertad a mi vida… y le dio un nuevo significado a vivir el evangelio. “Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres” (Juan 8:32, RVR1960).
La verdad no es solo un concepto; es una Persona. Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida.” Por lo tanto, la verdad es lo que te permite vivir en su gracia.
No, Amigo/a, la gracia no te da permiso para pecar. Cuando entiendes que es un regalo no merecido, y que, a través de ella, tu vida está unida a Cristo, y ahora no solo vives bajo su gracia, sino también a través de ella.
Quiero animarte a que hoy renueves tu mente con la Palabra de Dios, porque cuando tus pensamientos se alinean con esta verdad… la paz comienza a gobernar tu interior y comienzas a caminar en verdadera libertad.