• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
    • VI Vietnamese
Fecha de publicación 15 de oct. de 2026

🌫️ ¡No necesitas entenderlo!

Fecha de publicación 15 de oct. de 2026

Hay momentos en los que la paz de Dios simplemente no tiene sentido.

A lo largo de estos años he atravesado situaciones difíciles, pero el año pasado enfrenté uno de los desafíos más fuertes que me ha tocado vivir. Había muchas razones para preocuparme, sentir miedo y preguntarme qué iba a suceder. Sin embargo, en medio de aquella tormenta experimenté algo que todavía me cuesta explicar: la paz de Dios que sostenía mi corazón.

No significaba que todo estuviera resuelto. Tampoco que yo tuviera todas las respuestas. Pero, en medio de la incertidumbre, podía sentir que Dios estaba conmigo.

¿Alguna vez lo has experimentado, Amigo/a?

Nuestra mente intenta encontrar explicaciones y soluciones. Cuando aparecen los problemas, también llegan fácilmente la preocupación, angustia y el temor. Pero hay momentos en los que, en medio de todo ese ruido, Jesús te recuerda suavemente en (Juan 6:10 NTV): “No tengan miedo”.

Él nunca nos prometió una vida sin dificultades. De hecho, Jesús mismo dijo: “Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo” (Juan 16:33, NTV).

Me encanta que Jesús sea tan claro. Habrá pruebas, pero no tenemos que atravesarlas sin su paz, porque el mismo Dios de paz está contigo.

Amigo/a, quizá hoy estés viviendo algo que no entiendes. Tal vez las circunstancias todavía no han cambiado y no sabes cómo terminará todo. Pero no necesitas tener todas las respuestas para descansar en Jesús.

Quizá no puedas explicar su paz, pero sí puedes experimentarla en medio de lo que estás viviendo.

Te aliento a que le  entregues a Jesús tus temores, preocupaciones y todo aquello que no puedes controlar. Y permite que Su paz guarde tu corazón.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.