• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
    • VI Vietnamese
Fecha de publicación 17 de sep. de 2026

🫴 ¡No depende de ti!

Fecha de publicación 17 de sep. de 2026

Espero que esta pequeña guía te anime a conocer más de Dios y te ayude no solo a crecer espiritualmente, sino también a madurar en tu relación con Él. 

Alimentarme de la Palabra de Dios ha sido fundamental en mi caminar y el fortalecimiento de mi relación con Él. He descubierto que, cuanto más conozco a Dios, más crece mi amor por Él.

Amigo/a, vale la pena invertir tiempo en descubrir quién es nuestro Dios, conocer su corazón y comprender todo lo que hemos recibido por medio de su Hijo Jesús.

Por eso, después de leer Juan, Efesios, Gálatas y Colosenses, te invito a continuar con Romanos. Esta carta te ayudará a comprender con mayor profundidad las bases de nuestra fe y cómo somos justificados delante de Dios, no debido a nuestros méritos, sino por gracia mediante la fe. 

Pablo lo expresó así: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1, RVR1960).

Durante mucho tiempo conocí esta verdad en mi mente, pero me costaba vivirla en el corazón. Cuando fallaba, sentía que debía hacer algo para volver a estar bien con Dios. Sin embargo, Romanos me ayudó a comprender que Jesús ya hizo por mí lo que yo jamás habría podido hacer. Mi paz con Dios no depende de que tenga un día perfecto, sino de la obra perfecta de Cristo.

Romanos tiene dieciséis capítulos. Puedes leer uno por día, sin apresurarte. Mientras avanzas, pregúntate: ¿qué me enseña este capítulo acerca de la gracia de Dios? ¿Estoy descansando en lo que Jesús hizo o todavía intentó demostrar que merezco su amor?

No leas solamente para terminar un capítulo. Detente, subraya una verdad y conviértela en una oración.

Es mi oración que, al leer Romanos, tu fe sea fortalecida y puedas vivir con la seguridad de que, en Cristo, has sido perdonado, justificado y recibido con amor.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.