🙇🏻♀️ Mantén una conversación constante con Dios
Una de las cosas por las que estoy sumamente agradecido es la tecnología,
la tecnología que hace que la comunicación hoy en día sea posible desde casi cualquier lugar del mundo.
Puedo viajar en avión y, al aterrizar, enviarle un mensaje a mi esposa y familia para decirles que estoy bien.
Y a pesar de estar tan lejos, puedo mantenerme en contacto constante por medio de llamadas largas o con pequeños mensajes contándoles sobre mi día.
Hace solo un par de siglos, algo así era impensable. Una carta podía tardar semanas o incluso meses en llegar, dependiendo de la distancia.
¿A dónde quiero llegar con esto?
A que la invitación para ti en este nuevo año es aprender a comunicarte con Dios como lo hacemos hoy gracias a la tecnología.
La tecnología nos permite tener conversaciones aun estando lejos, pero también nos permite mantenernos conectados con mensajes breves durante el día.
Con nuestra vida de oración es igual.
No tenemos que limitarnos a un solo momento puntual de oración. Podemos estar en comunicación constante con nuestro Padre: con oraciones cortas, contándole lo que estamos haciendo, orando por las personas que encontramos, pidiendo provisión y protección, o simplemente agradeciendo.
Creo que esto es exactamente lo que Pablo quiso decir cuando escribió: “Orad sin cesar.” 1 Tesalonicenses 5:17 (NVI). Es una invitación a vivir en una comunicación continua con Dios.
Y tú, Amigo/a, ¿cómo evaluarías tu comunicación con Él? ¿Cómo si aún vivieras en la época de las cartas?
¿O como en la época actual? ¿Qué tal si hoy haces el compromiso de “orar sin cesar”?
Me encantaría que más adelante me contaras cómo esta simple práctica empieza a transformar tu día a día.
¿Qué tal si oramos juntos?: Señor y Padre nuestro, enséñanos a orar; pon en nosotros ese deseo de estar en constante comunicación contigo, a hacer de la oración no solo un momento puntual, sino un estilo de vida. Y que en esto podamos aprender a escuchar tu voz más claramente así como sentir tu dirección. Amén.