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Fecha de publicación 31 de jul. de 2026

Amigo/a, 🤏🏻 Lo que tú llamas pequeño, Dios lo llama importante

Fecha de publicación 31 de jul. de 2026

No voy a molestar a Dios con esto. Seguro tiene cosas más importantes de qué ocuparse. ¿Has tenido este tipo de pensamiento alguna vez? 

Hay cosas que pensamos que son muy pequeñas e insignificantes para molestar a Dios con eso. Pero cuando recuerdas que Dios es nuestro Padre celestial, entonces puedes reconocer que a Dios le interesa cada parte de nuestra vida.

Como un amigo, que un día perdió su anillo de bodas. Durante todo el día estuvo buscándolo sin poder encontrarlo, buscó en cada rincón de su casa y no encontró nada. Finalmente pensando que realmente lo había perdido por completo, decidió orar y pedir a Dios que le ayudara a encontrarlo. Al momento le vino una imagen a la mente, la bolsa de la basura. 

Decidió hacer caso a esa imagen, salió a revisar la basura, y ahí en el fondo pudo ver claramente la figura redonda de su anillo.  Que lindo ¿verdad? Dios cuidando de su hijo aún en algo tan “pequeño”.

Me hace pensar en la historia que nos cuenta la biblia sobre la suegra de Pedro, ¿la conoces? Se encuentra en Marcos 1:29-31.  Y aunque el relato es corto, te invito a imaginar el ambiente de aquella casa. La preocupación, la impotencia, el esperar que alguien mejore y no saber qué hacer.

Quizás ella escuchaba desde la habitación todo lo que Jesús estaba haciendo afuera:

  • milagros,

  • enseñanzas,

  • multitudes siguiéndolo.

Mientras ella permanecía acostada, limitada por algo que probablemente parecía insignificante comparado con otras necesidades alrededor.

Pero Jesús no hace esas comparaciones, Jesús entró en su casa. Y entonces hizo algo sencillo, pero profundamente hermoso: “Él se acercó, la tomó de la mano y la ayudó a levantarse. Entonces se le quitó la fiebre y comenzó a servirles”  (Marcos 1:31, NVI).

Jesús pudo simplemente hablar y sanar la fiebre desde lejos. Pero decidió acercarse, tocarla y ayudarle a levantarse. Otra vez los encuentros con Jesús van mucho más allá de solo una sanidad física, son una restauración total. 

A veces pensamos que nuestras luchas son demasiado pequeñas para llevarlas delante de Dios.

“No es tan grave.”“Hay personas sufriendo más.”“Seguro esto no le importa a Dios." 

Pero esta historia quiere recordarte que Jesús se interesa incluso por aquello que otros consideran insignificante. Amigo/a, ¿hay alguna carga “pequeña” que has dejado de llevar a Jesús porque piensas que no es importante?

Qué tal si hoy decides confiar en Jesús, aun en lo pequeño y ordinario de la vida.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Eleazar Diaz
Author

Pastor principal de una iglesia y director de un programa de discipulado y misiones en Guadalajara, México. Mi pasión es que cada persona pueda tener una relación intima y apasionada con Dios.