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Fecha de publicación 17 de feb. de 2026

📢 Levanta tu voz en fe

Fecha de publicación 17 de feb. de 2026

Ayer hablábamos sobre la importancia de meditar en las Escrituras. Y es importante recordarlo: no se trata solo de leer la Biblia, sino de permitir que la Palabra se quede en ti.

Cuando meditas en las Escrituras, dejas que su verdad te hable. Cada palabra comienza a mostrarte con mayor claridad quién es Dios y quién eres tú en Él. La Palabra no solo enseña; transforma.

Cuando un versículo toca tu corazón y decides meditar en él, hay un paso que surge de manera natural: declarar con tus labios la revelación que has recibido. Lo que Dios siembra en tu corazón está llamado a ser proclamado.

Hay poder cuando decides declarar la Palabra de Dios sobre tu vida. Habrá momentos en los que no tengas ganas de hacerlo, cuando las circunstancias pesen más que las promesas y prefieras guardar silencio o quedarte en el desánimo.

Pero es justamente en esos momentos cuando necesitas levantarte y comenzar a declarar, con fe y convicción, lo que Dios ha dicho sobre ti. No desde la emoción, sino desde la verdad.

La Biblia dice: “La palabra está cerca de ti; en tu boca y en tu corazón” (Romanos 10:8).

Eso es el sacrificio de alabanza: palabras que nacen de la fe, aun cuando el ánimo no acompaña. Y ese acto produce un cambio profundo. Dejas de ser víctima de las circunstancias para convertirte en alguien que camina por fe.

Este es el segundo paso para este año: declara cada día lo que Dios te ha prometido.

Amigo/a, si todavía no tienes una lista de declaraciones, ¡hoy es un buen día para comenzar! Escríbelas y proclama a diario las promesas de Dios sobre cada área de tu vida. Porque la Palabra que habita en tu corazón tiene poder cuando es proclamada con fe.

Te llevo en mis oraciones.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.