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Fecha de publicación 26 de ago. de 2026

🥗 La sal que da sabor

Fecha de publicación 26 de ago. de 2026

“Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo lo recobrará? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee.” Mateo 5:13

Ayer hablamos sobre la importancia de la sal en el mundo antiguo. Vimos cómo era utilizada para preservar los alimentos y evitar que la corrupción avanzara. Y también vimos que ese sigue siendo parte de nuestro llamado como seguidores de Jesús.

Hoy quiero que veamos otra función de la sal, quizá la que resulta más familiar para ti y para mí.

La sal da sabor.

No solo conserva los alimentos; también resalta y potencia su sabor. Y creo que Jesús también tenía esto en mente cuando dijo que nosotros somos la sal de la tierra.

Hay una canción que me gusta mucho del cantante colombiano Santiago Benavides. Se llama “Sabor a Evangelio”, y expresa una oración que creo que sigue siendo muy necesaria para nuestro tiempo: que los seguidores de Jesús volvamos a darle al mundo el sabor del evangelio.

Vivimos en una sociedad donde muchas cosas han perdido su rumbo y donde los valores del Reino de Dios parecen cada vez más extraños. Frente a esa realidad, nuestra respuesta no es simplemente hablar más fuerte o ganar todas las discusiones. Nuestro llamado es vivir de una manera que haga evidente a Cristo.

Amigo/a, déjame hacerte esta pregunta, cuando las personas conviven contigo, ¿descubren un poco del sabor de Jesús?

Una de las cosas que más gozo me da como pastor es cuando alguien llega a nuestra iglesia porque un compañero de trabajo, un vecino o un familiar vivió su fe de una manera tan auténtica que despertó en ellos el deseo de conocer más de Jesús.

Eso es tener sabor a evangelio.

Sabes, nuestras palabras acerca del evangelio tienen mucho más peso cuando nuestra vida también tiene sabor a evangelio. Mi oración es que tú y yo seamos personas que, con su manera de amar, servir, perdonar y hablar, despierten en otros el deseo de conocer a Aquel que ha transformado sus vidas.

También oro que hoy, dondequiera que Dios te lleve, las personas puedan percibir un poco del carácter de Jesús al estar contigo. Porque cuando una vida está llena de Cristo, inevitablemente deja su sabor en todo lo que toca.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Eleazar Diaz
Author

Pastor principal de una iglesia y director de un programa de discipulado y misiones en Guadalajara, México. Mi pasión es que cada persona pueda tener una relación intima y apasionada con Dios.