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Fecha de publicación 13 de abr. de 2026

🍎 La razón por la que la Palabra no da fruto

Fecha de publicación 13 de abr. de 2026

Esta semana quiero invitarte a recorrer juntos algunas de las parábolas que enseñó Jesús. Comenzaremos con la Parábola del Sembrador, una de las primeras que Él compartió y también una de las más importantes. 

En esta enseñanza, Jesús nos revela una verdad profunda sobre el Reino de Dios: cómo llega a nuestras vidas y cómo podemos responder a Él.

En Mateo 13:18–23 (RVR1960), Jesús explica que la semilla representa la Palabra de Dios, mientras que el suelo simboliza nuestro corazón. Curiosamente, la palabra escuchar aparece diecinueve veces en este capítulo. Esto no es casualidad, porque el Reino de Dios comienza precisamente allí: en la manera en que escuchamos.

Por eso Jesús advierte: “El que tenga oídos para oír, que oiga.” (Mateo 13:9 RVR1960) No se trata solo de oír palabras, sino de recibirlas con un corazón dispuesto y abierto.

Cada día escuchamos muchas voces. Sin embargo, aquello que elegimos escuchar termina formando nuestros pensamientos y guiando nuestras decisiones.

Jesús describe diferentes tipos de suelo: algunos corazones están endurecidos; otros reciben la palabra con entusiasmo, pero sin raíces profundas. Otros, en cambio, están tan llenos de preocupaciones y afanes que la verdad de Dios termina siendo ahogada.

Pero también existe la buena tierra: un corazón que escucha, comprende y permite que la Palabra crezca y transforme su vida. 

La buena noticia es que el suelo, nuestro corazón, puede cambiar. 

Él es el sembrador paciente que trabaja la tierra de nuestra vida, removiendo lo duro, sanando lo herido y preparando espacio para que su verdad crezca. 

Amigo/a, tal vez te preguntes cómo está el suelo de tu corazón. 

No te desanimes si aún hay áreas que Dios necesita trabajar. Hoy puedes abrir nuevamente tu corazón a su voz.

Pídele al Señor que te enseñe a escuchar su Palabra y que haga de tu vida una tierra fértil donde su verdad produzca fruto.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.