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Fecha de publicación 15 de abr. de 2026

📩 La invitación que no puedes ignorar

Fecha de publicación 15 de abr. de 2026

Imagina que recibes una invitación para asistir a la boda más importante del año. 

No es una celebración cualquiera. Es el tipo de evento del que todos hablan, una boda preparada con gran honor y cuidado. 

Al abrir la invitación descubres algo sorprendente: no solo estás invitado, sino que el anfitrión también ha preparado para ti el vestido perfecto para la ocasión. No tienes que preocuparte por si tienes la ropa adecuada o si puedes costear algo tan elegante. 

Todo ya ha sido provisto para ti.

Amigo/a, probablemente te sentirías honrado, incluso sorprendido. 

Tal vez te preguntarías: ¿Por qué yo? ¿Cómo es que me invitaron a algo tan especial?

Jesús contó una parábola muy parecida (Mateo 22:1–14 RVR1960). Habló de un rey que preparó un gran banquete de bodas para su hijo. 

Todo estaba listo: la mesa preparada, la celebración organizada, la alegría esperando a los invitados. 

Sin embargo, muchos de los primeros invitados rechazaron la invitación: algunos estaban demasiado ocupados con sus negocios y preocupaciones, otros simplemente no le dieron importancia.

Entonces el rey hizo algo inesperado: envió a sus siervos a invitar a cualquiera que encontraran por los caminos. Personas comunes, que nunca imaginaron estar en un evento así. 

Y el salón se llenó.

En esta historia, el banquete representa el Reino de Dios, y Él ha preparado un lugar para ti en su Reino. Jesús ya pagó el precio para que puedas entrar. La mesa está lista, el banquete está preparado y la vestidura ha sido provista.

“Al que no conoció pecado, por nosotros Dios lo hizo pecado, para que en él nosotros llegáramos a ser justicia de Dios.” (2 Corintios 5:21 RVR1960)

Amigo/a, Jesús tomó tu lugar para que pudieras recibir el suyo. Él cargó con tu pecado para vestirte con su justicia. Esa es la vestidura que te permite entrar en la celebración del Reino.

Hoy la invitación sigue abierta. Respóndele con todo tu corazón.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.