• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 30 de may. de 2026

💪🏻 La emoción que puede robarte la fe

Fecha de publicación 30 de may. de 2026

¿Has experimentado alguna vez frustración cuando las cosas simplemente no salen como esperabas?

Tengo que confesarte que a lo largo de mi vida he sentido eso muchas veces en mi corazón. Ese momento en que oraste, creíste, te esforzaste… y aun así, el resultado no fue el que esperabas. Y eso es difícil.

Lo que aprendí es que, si no la atiendes a tiempo, la frustración puede volverse tóxica. Comienza como una emoción pasajera, pero si la alimentas, trae desánimo y el desánimo sin duda puede robarte la fe, causar enojo y quitarte las ganas de seguir intentando.

La Biblia dice: "Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas" (Proverbios 3:5-6, RVR1960).

Amigo/a, te pregunto: ¿estás cargando con esa frustración en tu corazón? Quizás tus planes no salieron como imaginabas o como te hubiera gustado. Tal vez estás a punto de bajar los brazos, pero quiero animarte: no dejes que esta emoción intoxique tu corazón y nuble tu fe.

¡Jesús quiere hacerte libre de ella! La frustración muchas veces nace de querer controlar lo que solo Dios puede dirigir. Por eso su Palabra no dice «entiéndelo todo y luego confía»; dice que te apoyes en Él, no en tu propio entendimiento.

Dios no está confundido con tu situación. Él ve lo que tú no puedes ver, y sigue enderezando tu senda, aunque hoy no lo puedas percibir.

Vamos a orar: "Señor, gracias porque conoces mis caminos mejor que yo. Hoy te entrego mi frustración y mi desánimo. Ayúdame a confiar en Ti con todo mi corazón, incluso cuando no entiendo. Gracias porque tu plan para mí es bueno. En el nombre de Jesús. ¡Amén!"

Recuerda, que a los que aman a Dios, todo les ayuda para bien, incluso lo que hoy no entiendes. 🙌

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.