⚔️ La batalla interna
Amigo/a, hay batallas que nadie ve, pero lo definen todo. De hecho, las batallas más importantes de nuestra vida se ganan o se pierden en nuestro interior.
Esas batallas aparecen, por ejemplo, cuando estás frente al computador o al celular y sabes muy bien qué sitios visitar y cuáles no.
Aparecen cuando una pequeña mentira te salvaría de las consecuencias.Aparecen cuando un pequeño soborno te puede ahorrar mucho tiempo y complicaciones.Aparecen cuando debes decidir entre pasar tiempo en la Palabra de Dios y en oración o ver un episodio más de tu serie favorita.
Estas son las batallas que definen gran parte de tu vida, de tu carácter y de en quién te conviertes.
Y estas empiezan desde muy temprano en la vida. Lo veo incluso en mi hija de cinco años, cuando ha hecho algo malo y le pido que me diga lo que ha hecho o lo que ha pasado, puedo ver literalmente esas batallas librándose en su interior sobre decir o no la verdad.
Una vez más, Amigo/a, las decisiones que definen tu vida no se toman en público; se toman en lo privado.
Por eso me encanta que la Biblia nos muestre ese momento tan humano en la vida de Jesús. Como te decía ayer, nos describe a Jesús en Getsemaní en agonía, orando con tal intensidad que su sudor era como gotas de sangre.
“Pero como estaba angustiado, se puso a orar con más fervor y su sudor era como gotas de sangre que caían a tierra” (Lucas 22:44, NVI).
Muchas veces pensamos que el momento más difícil fue la cruz. Pero antes de cargar la cruz Jesús tuvo que rendir su voluntad. Y ahí, en ese lugar secreto, Jesús ganó la batalla que después todos verían. Y ¿sabes? Sucede igual contigo.
Amigo/a, la rendición real no se demuestra en lo que dices frente a otros, se forma en lo que decides cuando nadie te ve.
¿Qué batalla estás peleando hoy por dentro? Mi oración para ti y para mí es que aprendamos del Maestro a rendir nuestra voluntad para ver la victoria.