🦶🏻 Identifica las huellas de Dios en tu vida
¿Qué es lo que te hace feliz?
Una parte esencial de este viaje hacia el interior del corazón es aprender a reconocer los regalos de Dios en tu vida. Porque, cuando los reconoces, puedes detenerte a agradecer. Y la gratitud tiene el poder de transformar tu perspectiva.
Hace poco leí una frase que me hizo reflexionar profundamente: “¿Te has puesto a pensar que eso que estás viviendo hoy son oraciones escuchadas y promesas cumplidas?”.
Cuando miro mi vida, mi familia, el pan de cada día y el privilegio de vivir mi llamado, me doy cuenta de que muchas de estas cosas fueron, años atrás, anhelos que presentaba a Dios en oración.
Lo que hoy es cotidiano, ayer era una petición desesperada.
Y tú, Amigo/a, ¿te has detenido a agradecer los regalos de Dios en tu vida?
A menudo te enfocas tanto en las dificultades actuales o en lo que aún te falta, que olvidas mirar atrás y reconocer que muchas de las cosas que hoy tienes —paz, estabilidad, una relación restaurada, un trabajo, incluso lecciones aprendidas— fueron alguna vez el sueño o el clamor de tu pasado.
La alegría, Amigo/a, muchas veces no surge de lo extraordinario, sino de lo que decides reconocer en lo ordinario.
David oró en el Salmo 139:14: “¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!”. Examinar el corazón no solo implica confrontar heridas o pecados; también implica identificar las huellas de Dios en tu historia.
Entonces déjame preguntarte: ¿de dónde surge la alegría en tu vida hoy? ¿Dónde ves los dones y regalos de Dios por los que puedes dar gracias?
Toma un momento ahora mismo para nombrarlos delante de Él.
Oremos: Señor, gracias porque soy una creación admirable. Gracias porque puedo ver tu mano en mi historia. Gracias por tu obrar constante y por las bendiciones que me rodean, incluso en lo sencillo. Gracias por el regalo de un día más de vida. Ayúdame a reconocer tu gracia y a encontrar mi fortaleza en el gozo que viene de ti. Amén.