🫡 ¿Estás preparado?
Hubo momentos en mi vida para los que tuve que prepararme: cuando tuve una entrevista importante, un viaje o inclusive una celebración especial.
Seguramente, cuando supiste que algo significativo estaba por venir, te organizaste con anticipación para no llegar tarde ni quedarte desprevenido.
Jesús habló de esta idea cuando contó la parábola de las diez vírgenes. (Mateo 25:1-13 RVR1960)
En la historia, diez jóvenes esperaban la llegada del novio para acompañarlo en la procesión de la boda. Todas tenían lámparas y todas parecían listas. Pero había una diferencia importante: cinco de ellas habían llevado aceite extra, mientras que las otras cinco no.
Cuando el novio finalmente llegó en medio de la noche, las que estaban preparadas pudieron encender sus lámparas y entrar con él a la celebración. Pero las que no habían pensado en el aceite se dieron cuenta demasiado tarde de que no estaban listas. “Manténganse despiertos, porque no saben ni el día ni la hora.” Mateo 25:13 (NVI)
Jesús no contó esta parábola para producir miedo, sino para recordarnos algo importante: la vida con Dios requiere una fe viva y perseverante.
Todas las jóvenes esperaban al novio. Todas parecían formar parte de la celebración. Pero solo algunas habían cultivado la preparación necesaria para ese momento.
Algo parecido puede suceder en nuestra vida espiritual.
Por eso Jesús nos advierte, para que estemos viviendo con adormecimiento mientras esperamos su regreso; más bien debemos cultivar la virtud de la perseverancia.
Amigo/a, estar preparado no significa vivir con ansiedad, significa mantener viva tu relación con Dios, caminar en obediencia, arrepentirte cuando fallas y perseverar en la fe en medio de las dificultades.
Hemos llegado al final de esta serie.
Es mi oración por ti que estas palabras hayan sido de bendición para tu vida y te traigan un nuevo ánimo para seguir buscando a Jesús y creciendo cada día en Él.