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Fecha de publicación 22 de ene. de 2026

🔑 Es la llave que cierra la puerta del pasado

Fecha de publicación 22 de ene. de 2026

¿Te ha pasado que una de las personas que más amas fue justamente quien más te hirió?Aquella palabra dicha sin pensar… ese gesto que dolió… esa frase que regresa una y otra vez a tu mente, como si hubiera sucedido ayer.A mí también me ha pasado, más veces de las que quisiera admitir, especialmente con personas en quienes confié profundamente.

A veces quedamos atrapados en un recuerdo, en un momento, en una conversación que se repite dentro de nosotros. Y eso no solo nos roba la paz, sino que también empaña la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Nos impide mirarnos como Jesús nos ve.

Amigo/a, Él sabe exactamente lo que se siente ser herido por quienes uno ama.

Fue traicionado por amigos cercanos, incomprendido por su propia familia y negado por quienes caminaron a su lado. Por eso puede comprender tus lágrimas, tu confusión y ese dolor silencioso que solo tú conoces.

Pero Jesús no solo entiende; Él sana.

En Isaías 43:18-19, Dios nos recuerda: “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la soledad”.

Amén. Esta es su invitación a dejar atrás lo que te hirió, no porque lo que viviste no importe, sino porque Dios está haciendo algo nuevo en ti. Cuando permites que Jesús toque tu corazón, el pasado deja de ser una prisión y se convierte en testimonio de su amor y poder.

Amigo/a, te aliento a que le entregues a Jesús ese recuerdo que te duele. Él ya comenzó una obra nueva en tu vida… solo necesita que abras tu corazón para completarla. Lo ha hecho conmigo, y sé que también puede hacerlo contigo. Deja que Él cierre esas heridas y te devuelva la libertad que te pertenece.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.