⚖️ ¿Es Cristo realmente suficiente?
No sé si a ti te ha pasado, pero yo crecí en una familia cristiana y asistí a la iglesia durante casi toda mi vida. Sin darme cuenta, comencé a convertir mi relación con Dios en una lista de requisitos que debía cumplir.
Cuando cumplía con lo que pensaba que debía hacer, me sentía cerca de Dios. Pero cuando fallaba, sentía que él se alejaba de mí. Tal vez tú también has vivido algo parecido. Comenzamos siguiendo a Jesús por gracia, pero muchas veces terminamos midiendo nuestra fe por reglas, opiniones ajenas o enseñanzas que colocan cargas sobre nuestro corazón.
Eso mismo estaba ocurriendo en las iglesias de Galacia. Algunas personas enseñaban que la fe en Cristo no era suficiente y que los creyentes debían añadir el cumplimiento de ciertas prácticas de la Ley para ser aceptados por Dios. A los colosenses, Pablo también les advirtió acerca de ideas que parecían espirituales, pero que desviaban su mirada de Jesús.
Por eso escribió: “De la manera que recibisteis al Señor Jesucristo, andad en él” (Colosenses 2:6, RVR1960).
Amigo/a, fíjate qué verdad tan sencilla y liberadora: comenzamos por Cristo y continuamos por Cristo.
Nuestra salvación, identidad y crecimiento no dependen de añadir cargas humanas, sino de permanecer arraigados en Jesús. Cuando comprendí esto, sentí una libertad maravillosa. Descubrí que no necesitaba esforzarme para ganar el amor de Dios; necesitaba aprender a permanecer en Jesús.
Por eso, después de leer Juan y Efesios, te invito a continuar con Gálatas y luego con Colosenses. Estas cartas te ayudarán a comprender que Cristo es suficiente y a reconocer cualquier enseñanza que intente apartarte de esa verdad.
Mientras lees, pregúntate: ¿qué revela este capítulo acerca de la suficiencia de Cristo? ¿Qué regla, presión o enseñanza necesito examinar a la luz de la Palabra?
Estoy segura de que estas cartas afirmarán tu fe y te ayudarán a crecer en una relación más libre y profunda con Jesús.