• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 21 de mar. de 2026

⚔️ En medio de los desafíos

Fecha de publicación 21 de mar. de 2026

Seguramente, a lo largo de tu vida has logrado superar muchos retos. ¿Recuerdas cómo te sentiste cuando lo lograste?

Recuerdo el año en que estudiaba en un instituto bíblico. Además de estudiar, tenía que cuidar de mi hijo recién nacido y trabajar a media jornada durante todo ese año. Por si fuera poco, en ese tiempo éramos responsables del grupo de adolescentes, y mi esposo asistía a la universidad, lo que hacía que todas las tareas del hogar quedaran bajo mi responsabilidad.

Fue un año realmente intenso; tanto, que en dos ocasiones estuve a punto de abandonar mi certificación. Pero saber que cada vez estaba más cerca de terminar me motivó a seguir adelante. Gracias a Dios, pude completarla. ¡Fue un momento muy especial!

Esa plenitud de saber que estamos avanzando hacia nuestra meta y que estamos en el camino correcto es la misma que podemos experimentar en nuestra vida cristiana. La Biblia dice: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” (Juan 10:10, NVI).

¡Me encanta este versículo!

A pesar de las dificultades que a veces enfrentamos, sabemos que estamos avanzando hacia la meta y que un día veremos a Jesús. Eso nos llena de plenitud y nos anima a seguir adelante, dando lo mejor de nosotros para Dios.

¡Sí, Amigo/a, cuando su amor se nos revela, esto nos llena de plenitud y nos permite experimentar un pedacito del cielo aquí en la tierra!

Oremos: “Señor, gracias porque tú nos das vida en abundancia, incluso en medio de los retos y las responsabilidades diarias. Ayúdame a confiar en ti y a sentir tu plenitud en cada paso que doy. Llena mi corazón de gozo, fortalece mi fe y enséñame a seguir avanzando hacia las metas que has puesto en mi vida. Que tu amor me guíe y me haga experimentar un pedacito de tu cielo aquí en la tierra. En el nombre de Jesús. Amén.”

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.