🎭 ¡En los momentos buenos y en los momentos difíciles!
Si hoy te detienes un momento y miras hacia atrás, es muy probable que puedas reconocer más de una señal de la fidelidad de Dios en tu historia. Tal vez no todo fue fácil, pero aun en medio de los procesos, Él ha estado presente, guiándote y sosteniéndote más de lo que imaginas.
Dios no solo obra en los grandes milagros; también se manifiesta en los detalles cotidianos, en aquello que muchas veces pasas por alto. Y una de las formas más poderosas de reconocer Su obra es a través de un corazón agradecido.
La gratitud te ayuda a vivir enfocado. Te vuelve consciente de lo que tienes hoy, te permite recordar lo que Dios ya ha hecho y fortalece tu fe. Cuando agradeces, dejas de enfocarte únicamente en lo que falta y comienzas a honrar a Dios por lo que ya fue sembrado en tu vida.
La Biblia te exhorta diciendo: “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias” (Colosenses 4:2, RVR1960).
Sí, Amigo/a, dar gracias en todo es parte de la voluntad de Dios para tu vida. No porque todo sea sencillo o perfecto, sino porque Él sigue siendo fiel en cada temporada. Aun en los momentos difíciles, la gratitud protege tu corazón del desánimo y te ayuda a mantener la mirada en Dios.
Este es el sexto paso para este año: vivir con un corazón agradecido.
Una gratitud profunda no solo honra a Dios, sino que también te guarda de la queja constante y del egoísmo que desgasta el alma.
Te invito a que tomes unos minutos y empieces una lista de gratitud. Escríbela en tu diario, en tu teléfono o donde te sea más cómodo. Anota cada motivo que venga a tu mente y da gracias por cada uno. Verás cómo, poco a poco, la gratitud se convierte en un estilo de vida que bendice cada área de tu caminar.