• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 18 de jun. de 2026

🔊 El ruido esconde lo que el silencio revela

Fecha de publicación 18 de jun. de 2026

Me he dado cuenta de que en mi propia vida muchas veces cuando el ritmo de vida está muy acelerado, hay muchas actividades, reuniones, compromisos, trabajo, conflictos, etc.

Cuando mi agenda está tan llena, muchas veces tan pronto tengo un momento de respiro, en vez de aprovechar ese tiempo para procesar lo vivido, entregar a Dios lo que necesito entregar, en lugar de seguir el ejemplo de Jesús como vemos en la Palabra de Dios, que después de momentos de mucha actividad se apartaba para orar y estar con su Padre. 

En mi vida lo que hago es buscar “ruido” que me ayude a desconectarme. ¿Has notado algo así en tu vida?

Es como usar el ruido como anestesia, para entumecer tu mente y corazón. El problema con eso es que entonces no procesas, no reflexionas, no sueltas las cargas. En vez de eso llevas las cargas como si fuera algo normal porque no te detienes a procesarlas. ¿Te ha pasado?

La realidad es que Selah revela lo que el ruido esconde. La pausa y el silencio no siempre calman; a veces revelan. 

Hacer Selah es como encender la luz en un cuarto desordenado. Te ayuda a darte cuenta si hay heridas que no estás procesando, si hay cansancio que no has reconocido.

Por eso me encanta lo que dice el Salmo: “Si se enojan, no pequen; cuando estén en sus camas examinen en silencio sus corazones” (Salmo 4:4, NTV). 

El salmista habla de enojo, pero podrías cambiar eso por tristeza, frustración, dolor, ansiedad, miedo, cualquier cosa que cargue tu alma. Y la instrucción aquí es Selah: haz una pausa sagrada para examinar tu corazón y entregarlo a Dios.

La invitación de Selah es: Amigo/a, no uses el ruido para entumecer tu corazón y mente, porque al final del día, de todos modos seguirás llevando ese peso. Y mientras más tiempo lo cargues, más terminará desgastándote.

Por eso, ¿qué tal si oramos? Señor, hoy te pido que me des fuerza para no escapar hacia el ruido. Que me des la fuerza de hacer una pausa para procesar aquello que llevo dentro. Y que al examinar mi corazón, pueda entregarte lo que no necesito cargar. Amén.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Eleazar Diaz
Author

Pastor principal de una iglesia y director de un programa de discipulado y misiones en Guadalajara, México. Mi pasión es que cada persona pueda tener una relación intima y apasionada con Dios.