⚠️ El peligro de vivir reaccionando
Hoy quiero hablarte del ritmo acelerado de nuestras vidas y del ruido constante: nos hemos acostumbrado a ser reactivos en nuestra forma de tomar decisiones. El exceso de ruido nos empuja a decidir sin pensar.
Selah te da esa pausa sagrada que te permite tomar decisiones no basadas en lo que tú quieres hacer, sino en lo que Dios te está pidiendo.
Esto me hace pensar en un momento de la vida de Jesús que vemos en Marcos 1:35-37: “Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario donde se puso a orar. Simón y sus compañeros salieron a buscarlo. Por fin lo encontraron y le dijeron: ‘Todo el mundo te busca’”.
Esto sucedió después de un día lleno: enseñando, sanando y expulsando demonios. Mucha actividad, mucho movimiento… mucho ruido. Y aun así, al día siguiente, Jesús decide levantarse temprano y tomar un tiempo de Selah, una pausa sagrada para estar con el Padre.
Los discípulos lo buscan y le dicen: “Jesús, todo el mundo te busca”.Si Jesús no hubiera tomado este tiempo de Selah para escuchar al Padre, quizá habría reaccionado ante la necesidad inmediata. Pero como tomó esa pausa y recibió dirección, respondió de otra manera: “Vámonos de aquí a otras aldeas cercanas, donde también pueda predicar; para esto he venido”.
¿Te das cuenta de la diferencia?
Ahora te pregunto: Amigo/a, ¿cuántas veces estás reaccionando a lo que tienes delante, a la rutina, a lo urgente, sin tomarte el tiempo de escuchar a Dios? La realidad es que muchas veces anteponemos lo urgente a lo importante.
Selah es la invitación a romper ese patrón: a tomar decisiones reflexionadas y llevadas en oración, a no decidir desde la prisa ni desde el ruido, sino desde la claridad que viene de Dios.
Decide hoy vivir de una manera diferente, porque si no, terminarás viviendo por reacción en vez de vivir por dirección.