🌳 Donde permaneces, ahà creces
Ayer hablábamos de una distinción que hoy es muy común: la diferencia entre un creyente y un discípulo. Lo comparábamos con la diferencia entre un estudiante, un aprendiz comprometido y un oyente que solo asiste, pero no se involucra.
Hoy quiero llevar esa misma imagen un paso más allá. Jesús nos enseña que el camino del discípulo es el camino de aquel que permanece.
Entonces Jesús dijo a los judíos que habían creído en Él: “Si ustedes permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos”. (Juan 8:31 RVC)
Amigo/a, Jesús es muy claro: creer es el inicio, pero no es suficiente. Para ser verdaderamente su discípulo, tienes que permanecer. Permanecer en la Palabra significa habitar, mantenerse firme y no abandonar, aun cuando el camino se vuelve difícil.
Esto me recuerda a cuando estudié en el instituto bíblico. Muchos comenzamos juntos el primer año. Con el tiempo, algunos dejaron los estudios; otros completaron los cursos, pero nunca hicieron la tesis final. La realidad es que solo los que permanecimos hasta el final recibimos el título.
Eso es exactamente lo que Jesús está diciendo. Solo los que permanecen en su Palabra llegan a ser verdaderamente discípulos. No basta con creer ni con decir que conoces a Jesús. Permanecer es hacer de su Palabra tu hogar: quedarte, habitar en ella y no huir cuando la verdad de sus mandamientos confronta y desafía tu vida.
Y es que la Palabra de Dios no solo informa tu mente; transforma tu corazón. Amigo/a, permanecer en su Palabra te mantendrá firme cuando todo a tu alrededor quiera moverse.
Con esto en mente, hoy quiero hacerte esta pregunta: ¿Estás listo/a para permanecer en la Palabra de Jesús y caminar como un verdadero discípulo?
Esta es la única manera de vivir el crecimiento y la transformación que Dios tiene preparados para tu vida.
Oremos: “Señor, ayúdame a permanecer en tu verdad, aun cuando me confronte, porque sé que ahí es el único lugar donde encuentro seguridad en un mundo cambiante y donde puedo experimentar crecimiento. En el nombre de Jesús, amén.”