🤝🏻 Dios me ama y no me deja solo
¿Sabes? A mi esposa y a mí nos encantan las bodas. Nos encanta ese momento de ver a dos personas que se aman unir su vida en matrimonio. Y mi parte favorita de las bodas es ese momento cuando el novio y la novia se dan los votos.
Como sabes, los votos que se dicen el novio y la novia son algo así: “Prometo amarte, cuidarte y respetarte, estar contigo y serte fiel en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe”.
Creo que es una hermosa promesa, de hecho, me encanta que el nombre que recibe ese lugar es el altar. Porque el altar es un lugar de sacrificio, el lugar donde sacrificas tu “yo” por un “nosotros”.
En realidad le estás diciendo a la otra persona: Te elijo. Elijo estar contigo. Elijo amarte. No solamente cuando sea fácil, no solamente cuando yo reciba algo de eso. Elijo amarte aún cuando sea difícil. Elijo amarte en cada momento de tu vida, hasta que la muerte nos separe.
Me encanta esta imagen porque creo que el verdadero amor se queda.
Hace poco, mi esposa y yo vimos la película Mientras estés conmigo, basada en la vida del cantante cristiano Jeremy Camp.
La película cuenta cómo Jeremy conoce a Melissa y se enamora de ella. Empiezan una relación y caminan juntos. Es hermoso: se aman de verdad. Pero entonces ella recibe un diagnóstico de cáncer.
¿Qué harías tú? ¿Qué pasaría por tu mente en momentos así?
La película muestra que Jeremy decidió casarse de todas maneras con ella porque quería estar a su lado para cuidarla y amarla. Tuvieron una boda hermosa. Cuatro meses después, Melissa falleció.
Me encanta esta imagen: La imagen de un amor que se queda sin importar las circunstancias. Y me hace pensar en el versículo que quiero compartir contigo hoy. “De esta forma sabemos que permanecemos en él y que Él permanece en nosotros, porque nos ha dado de su Espíritu” (1 Juan 4:13, NVI).
¿Sabes? Dios nos conoce completamente, nuestras luchas más oscuras y esos pensamientos que nunca hemos compartido con nadie porque nos da tanta vergüenza. Conoce cada pecado que hemos cometido y aún así nos ama. Aún así, te ama. Aún así decide quedarse porque el verdadero amor se queda.
Esto es lo que está diciendo Juan.
Dios no solamente envió a su Hijo para que nos salvara, y después ya se acabó, sino que después decide poner su Espíritu Santo en ti y en mí para estar con nosotros, para permanecer con nosotros, para caminar con nosotros.
El amor de Dios se queda en todo momento. No hay nada que puedas hacer para que se vaya. Esta es la tercera certeza que quiero compartir contigo hoy: el amor de Dios se queda, en todo momento.