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Fecha de publicación 4 de jun. de 2026

🕊️ De culpable a libre

Fecha de publicación 4 de jun. de 2026

Hace poco, mi esposa y yo encontramos una serie que realmente nos atrapó: «El abogado del Lincoln». No es fácil que algo nos enganche así, pero esta lo logró. 

La serie gira alrededor de juicios: acusaciones, evidencias, testigos y todo el peso de la ley cayendo sobre una persona. Y el papel del protagonista es claro: defender al acusado y demostrar su inocencia. ¿Sabes por qué te cuento esto? 

Porque cuando llegamos a Romanos 8, Pablo hace una declaración que suena exactamente a eso, pero mucho más poderosa: «Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús» (Romanos 8:1, NVI). 

Sabes, aquí Pablo no está hablando de sentimientos, está utilizando un término legal, una declaración jurídica: «Ya no hay condenación». 

Imagina esta escena: estás en un tribunal. Se presentan una a una las evidencias en tu contra. No hay cómo justificarte, no hay defensa suficiente, todo apunta a un solo resultado: culpable.

Silencio. El juez está por hablar. Y entonces… Jesús entra. Te mira, no con condena, sino con amor, y dice: «No hay condena para él… para ella. Yo ya pagué. Es más, yo tomo su lugar». 

Amigo/a, esto es el evangelio

Mira, no hace mucho que celebramos Pascua, este tiempo en que mundialmente recordamos cómo se vio esta verdad. Y este año otra vez fui impactado por el hecho de que Pilato, en por lo menos tres ocasiones, dijo: «No lo encuentro culpable, no merece la muerte, es inocente».

Pero aun así, fue condenado.

Y aquí es donde la historia se vuelve personal. Tú y yo somos como Barrabás: culpables, sin defensa, sin excusa.

Y aun así libres, ¿por qué? Porque el inocente tomó nuestro lugar

Así que hoy, detente un momento… reflexiona en esto, hazlo tuyo.

No vives bajo condenación.No estás esperando sentencia.

En Cristo… el veredicto ya fue dado:

No hay condenación para ti.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Eleazar Diaz
Author

Pastor principal de una iglesia y director de un programa de discipulado y misiones en Guadalajara, México. Mi pasión es que cada persona pueda tener una relación intima y apasionada con Dios.