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Fecha de publicación 26 de jun. de 2026

🛋️ Cuando se prende la luz

Fecha de publicación 26 de jun. de 2026

Cuando mis hijos eran pequeños, recuerdo entrar a su habitación por la noche y pensar que todo estaba limpio… hasta que, a la mañana siguiente, abría las cortinas y la luz revelaba el verdadero desorden.

En realidad, nada había cambiado. Ellos no habían ordenado nada. El desorden siempre estuvo allí. La diferencia era la luz.

Algo muy parecido sucede en nuestra vida espiritual.

Jesús le dijo a Nicodemo una de las verdades más profundas del evangelio: “Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz…”  (Juan 3:20-21, RVR1960).

Este pasaje me enseñó que, para experimentar una verdadera transformación, primero debemos permitir que la luz de Dios entre en esas áreas que muchas veces escondemos: nuestros temores, heridas, orgullo, ansiedad o pecado.

Y aquí está el desafío: muchas veces preferimos la oscuridad porque resulta más cómoda. Nos acostumbramos a ciertas actitudes, pensamientos o hábitos, y aprendemos a convivir con ellos. Pero Jesús no vino para que sigas viviendo de la misma manera. Él vino para transformarte por completo y llevarte a vivir una vida extraordinaria.

La luz de Dios no expone para destruirte. Expone para sanarte y liberarte.

Amigo/a, quizá hoy Dios está trayendo luz a ciertas áreas de tu vida. Tal vez está revelando algo que Él quiere transformar, no para avergonzarte, sino porque te ama demasiado como para dejarte igual.

De hecho, lo extraordinario comienza cuando dejas de esconderte y permites que Jesús ilumine cada rincón de tú corazón.

Porque cuando su luz entra… todo comienza a cambiar.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.