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Fecha de publicación 7 de may. de 2026

🚶🏽‍♂️ Cuando pierdes sensibilidad espiritual

Fecha de publicación 7 de may. de 2026

Hace unos años, un grupo de líderes estábamos reunidos, orando unos por otros y compartiendo palabras de ánimo. Recuerdo especialmente una imagen que alguien compartió sobre uno de ellos.

Dijo que lo veía trabajando en una carpintería, completamente enfocado, tan metido en su labor que las horas pasaban sin darse cuenta. Pero mientras él trabajaba, afuera Jesús lo esperaba, y él no lo veía.

La palabra fue clara: no te olvides del Señor de la obra por estar tan ocupado en la obra del Señor.

Esa es una tentación real para cualquiera, no solo en el ministerio, sino en la vida. Es exactamente lo que vemos en Balaam. Él representa algo peligroso: ministerio sin rendición, don sin santidad, obediencia externa sin pureza interna.

Por eso ocurre una escena tan irónica como seria: “Cuando la burra vio al ángel del Señor en medio del camino con la espada desenvainada, se apartó del camino y se fue por el campo” (Números 22:23, NVI).

Balaam avanza decidido, pero su burra se detiene. Luego se desvía y se aplasta contra la pared. Finalmente, se niega a avanzar. ¿Y cómo responde Balaam? Como muchos de nosotros: se frustra, se enoja e insiste.

Lo que él no ve es que delante de él hay un ángel con una espada. Y aquí está el punto: cuando el corazón ya decidió, los ojos dejan de discernir.

Tal vez pienses que esto solo aplica al ministerio, pero no. Esto es para cualquiera que ya decidió su camino sin consultar realmente a Dios. Cuando estás demasiado enfocado en lo que quieres hacer, puedes perder la sensibilidad para escuchar a Dios. No es que Él haya dejado de hablar, es que tú dejaste de escuchar. 

Y lo más impactante: a veces, lo que llamamos obstáculo, es en realidad protección.

¿Cuántas “burras” ha enviado Dios para detenerte?

Amigo/a, hoy haz una pausa y pregúntate:

• ¿Qué resistencia estoy enfrentando que podría ser Dios deteniéndome?• ¿Estoy discerniendo o solo reaccionando?• ¿Estoy escuchando a Dios… o solo avanzando? 

Porque hay caminos que parecen avance, pero en realidad son una dirección equivocada.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Eleazar Diaz
Author

Pastor principal de una iglesia y director de un programa de discipulado y misiones en Guadalajara, México. Mi pasión es que cada persona pueda tener una relación intima y apasionada con Dios.