• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 6 de ene. de 2026

✝️ Cuando Jesús es el centro

Fecha de publicación 6 de ene. de 2026

Cada nuevo año comienza con entusiasmo: queremos organizarnos mejor, alcanzar metas pendientes y crecer en diferentes áreas de nuestra vida. Pero antes de hacer listas y planes, hay algo que debemos definir con claridad: ¿quién ocupa el centro de todo lo que hacemos?

Si Jesús no está en el centro, todo lo demás pierde su equilibrio.

Podemos tener buenas intenciones, pero sin Su dirección terminamos agotados, confundidos o persiguiendo logros que no llenan el corazón; logros que pensamos que son importantes, pero que en realidad solo eran una distracción del verdadero propósito.

Poner a Jesús en el centro significa rendirlo todo a Él: desde las decisiones más simples hasta las más trascendentales. Implica permitirle que guíe cada paso y confiar plenamente. De hecho, si Él no está presente en nuestras metas, nada tiene verdadero valor.

Es comenzar cada día reconociendo: “Señor, no quiero hacerlo a mi manera; quiero hacerlo contigo”. Pablo lo entendió bien cuando escribió: “Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí” (Gálatas 2:20).

Ese es el punto de partida de una vida fructífera: dejar que Cristo sea el centro de todas las nuevas metas y los logros que podamos establecer. No como un añadido. Cuando Él ocupa Su lugar, tus metas se ordenan, tus pasos se afirman y, como resultado, tu fe se fortalece.

Amigo/a, piénsalo por un momento: ¿qué decisiones, pequeñas o grandes, podrías tomar para mantener a Cristo primero en todo lo que planeas para este nuevo año?

Oremos juntos: “Señor Jesús, quiero comenzar este año poniéndote en el centro de mi vida. Dirige mis pensamientos, mis decisiones y mis planes. Que todo lo que haga me ayude a crecer en mi fe y refleje Tu amor y Tu presencia en mí. En Tu nombre, Jesús. Amén”.

Cuando Jesús está en el centro, todo lo demás encuentra su lugar.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.