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Fecha de publicación 23 de ene. de 2026

🗣 Con una sola palabra

Fecha de publicación 23 de ene. de 2026

Espero que estas historias de la Biblia te ayuden a ver que realmente no hay nada que Jesús no pueda reescribir. Él vino al mundo para hacer todo nuevo en nuestras vidas.

El testimonio de la mujer sorprendida en adulterio, en Juan 8, es uno de los pasajes que más me gustan. Ella llegó a los pies de Jesús condenada, expuesta y lista para morir. No había excusas, ni defensa, ni escapatoria: solo culpa, vergüenza y un pecado señalado con dureza por todos (Juan 8:3-4).

Los fariseos la arrastraron hasta Jesús para condenarla. Su pasado quedó expuesto ante todos y su futuro parecía haber terminado en ese mismo instante. Imagínate cómo se sintió esta mujer en ese momento: culpa, humillación y vergüenza. Totalmente expuesta. ¿Te has sentido así alguna vez?

Y cuando Jesús levantó su mirada, pronunció las palabras que reescribieron su destino para siempre: “Ni yo te condeno; vete y no peques más” (Juan 8:11, RVR1960).

En lugar de juicio, encontró misericordia. En vez de una piedra, encontró una voz que la levantó. Mientras todos la acusaban, Jesús respondió con gracia.Con una sola frase, Jesús hizo lo que ningún corazón humano puede hacer por sí mismo: le quitó la culpa, le devolvió su identidad y le abrió el camino a una nueva vida.

Su historia estaba marcada por el pecado, pero Jesús la marcó con perdón. Donde todos vieron a una mujer “terminada”, Jesús vio a alguien llamada a vivir con propósito.

Amigo/a, quizás tú también has sentido que tu pasado grita demasiado fuerte, que tus errores te exponen o que tus decisiones equivocadas te persiguen. Pero el mismo Jesús que defendió a esta mujer está contigo ahora. Él no te condena; te invita a levantarte, a caminar en libertad y a comenzar de nuevo.

Porque cuando Jesús interviene, el pasado deja de sentenciarte y empieza a revelar la grandeza de su misericordia.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.