• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 6 de mar. de 2026

👩🏻‍💻 ¡Conéctate!

Fecha de publicación 6 de mar. de 2026

Vivimos rodeados de estímulos: mensajes, notificaciones y voces que reclaman tu atención constantemente. A veces terminas el día cansado, no porque hayas hecho demasiado, sino porque has estado distraído casi todo el tiempo. ¿Te sucede?

Muchas veces, este puede ser uno de los motivos por los cuales te sientes desmotivado para pasar tiempo con Jesús.

Vienes delante de Él, sí, pero con la mente en mil cosas. Empiezas bien, pero rápidamente te desconectas.

Por eso, Su Palabra te anima diciendo: “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias” (Colosenses 4:2 RVR1960).

Perseverar implica constancia. Dios no te llama solo a orar más, sino a vivir en comunión con Él: una vida de oración continua, en relación constante con Dios, para conocerlo y discernir Su voluntad en ti y en cada situación. Solo así llegas a parecerte más a Él.

Esto requiere una mente alerta, es decir, enfocada; atenta a escuchar Su voz y Su dirección, y siempre dando gracias como un acto de fe, sabiendo que Él está ahí, escuchándote y disfrutando de tu compañía.

Sin duda, cuanto más tiempo pasas con Él, más capaz eres de percibir cómo Dios te habla a través de Su Palabra, de pensamientos, de ideas y aun de impresiones en tu corazón. A través de todo ello, Él va guiando tu vida.

¡Es maravilloso contar con Él!

De hecho, pasar tiempo con Él te lleva a confiar plenamente en Jesús.¿Por qué? Porque lo conoces en la intimidad.

Amigo/a, hoy el Señor te anima a pasar tiempo con Él, a no rendirte y a mantenerte atento. No importa si son pocos minutos; lo importante es que sean los momentos más intencionales de tu día. Y a lo largo de la jornada, cultiva esa amistad: entrégate y ríndete a Jesús.

¡Cada minuto que inviertes en Jesús vale la pena!

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.