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Fecha de publicación 3 de nov. de 2026

🌄 Comienza el regreso

Fecha de publicación 3 de nov. de 2026

¿Alguna vez llegaste a un punto de tu vida en el que te preguntaste cómo llegaste hasta ahí, cómo terminaste en esa situación o en qué momento las cosas se salieron de control? 

Recuerdo momentos así en mi vida, en los que pensé: “¿Qué estoy haciendo? ¿Cómo terminé aquí?”. Y me encanta que, en la historia del hijo pródigo, el hijo menor tuvo un momento así. Lucas 15:17 dice que “volvió en sí”. Es como tener un momento de lucidez. 

Esto me recuerda algo que viví hace tiempo. Una mañana iba manejando hacia mi trabajo. Esa semana casi no había dormido y estaba muy, muy cansado. De pronto me di cuenta de que el auto se iba hacia el muro de contención. Fue como despertar de golpe: alcancé a mover el volante y no choqué. 

Eso es un momento de lucidez: cuando has estado un poco perdido y, de repente, despiertas. 

Creo que eso fue lo que vivió el hijo pródigo. Se había ido con su herencia para malgastarla en los placeres de la vida, y de repente se encontró deseando la comida de los cerdos. En ese momento volvió en sí y recordó la casa de su padre.  

¿Sabes? Casi todo lo que este mundo nos ofrece tiene fecha de vencimiento: el dinero, la fama, el poder, la belleza. Todo eso nos da un placer momentáneo. Pero en la casa del Padre, nuestro Padre bueno que nos ama, encontramos un gozo eterno. Solo allí encontramos una esperanza que va más allá de este mundo, y un gozo y una paz que este mundo no puede darnos. 

Por eso, hoy quiero invitarte a ponerte en el lugar del hijo menor: el que está perdido, lejos de casa. Imagina ese momento en el que toca fondo y recuerda: “¡Había una casa con un padre que me amaba! Allí lo tenía todo, y lo dejé por unos placeres pasajeros”.  

Mi oración es que no tengas que tocar fondo ni chocar contra la pared. Pero si alguna vez te sientes como este hijo, si de pronto te preguntas “¿Cómo terminé aquí?” y sientes que has tocado fondo, mi oración es que recuerdes que hay un Padre que te ama. Te está esperando con los brazos abiertos. Está esperando que regreses a Él.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Eleazar Diaz
Author

Pastor principal de una iglesia y director de un programa de discipulado y misiones en Guadalajara, México. Mi pasión es que cada persona pueda tener una relación intima y apasionada con Dios.