• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 5 de mar. de 2026

🗣 Cada palabra importa

Fecha de publicación 5 de mar. de 2026

¿Cómo te sentirías si supieras que, al llegar a tu casa, alguien te está esperando con los brazos abiertos para escucharte acerca de cómo te fue en el día?

A veces, entrar en la presencia de Dios y hablar con Él se siente como hablar en una habitación vacía. Dices palabras sinceras y expresas lo que hay en tu corazón, pero en lo profundo surge una pregunta silenciosa: ¿realmente Dios me está oyendo?

Esa duda, aunque pequeña, puede apagar tu expectativa y hacer que la oración se vuelva monótona o incluso llegue a sentirse aburrida.

Ahora imagina que entras a tu casa y, al abrir la puerta, alguien te espera con anticipación, listo para escuchar todo lo que tienes para contar. Cada palabra importa. Seguramente no hablarías con desgano ni te retirarías sin terminar la conversación. Al contrario, te expresarías con claridad y confianza, porque sabes que estás siendo escuchado.

Algo muy parecido sucede cuando estás a solas con Dios. Cuando crees y sabes que Él oye, tu manera de orar cambia; tu tiempo con Dios se transforma. Disfrutas estar allí y, seguramente, no querrías irte.

Su Palabra te alienta en Jeremías 33:3 (RVR1960): “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”.

Amigo/a, Dios no solo está allí esperándote; te oye y también responde.

No estás hablando al vacío ni perdiendo el tiempo en Su presencia. Cada palabra, cada adoración y cada expresión de gratitud que elevas llega a Sus oídos, y cada clamor es una oportunidad para que Él obre en tu vida.

Hoy te invito a entrar en Su presencia sin distracciones y con el corazón abierto: Él te está esperando, atento y dispuesto a mostrarte y enseñarte cosas maravillosas.

¡Que tengas un día extraordinario!

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.