💔 ¿Cómo respondes cuando alguien te hiere profundamente?
¿Cómo respondes cuando alguien te hiere profundamente? Me ha pasado. Un líder de mi iglesia hizo una acusación muy fuerte contra mí y contra mi esposo. En ese momento, mi corazón se quebró. Recuerdo haber llorado toda esa tarde, sintiéndome herida, confundida y abatida. ¿Te ha sucedido?
Lo único que pude hacer fue ir a los pies de Jesús en oración, llevando esa acusación falsa y todo lo que sentía. Y, en medio de ese dolor, me hice una pregunta: ¿qué haría Jesús en esta situación?
Si soy honesta, lo primero que quería era defenderme e incluso reaccionar desde el dolor. Me parecía injusto lo que estaba ocurriendo.
Pero entonces recordé: Jesús también fue acusado injustamente. Fue malinterpretado, herido, rechazado… y, aun así, no respondió de la misma manera.
Amigo/a, en ese momento entendí algo maravilloso: Jesús no venció el mal con más mal, sino con gracia, perdón y misericordia. Y quizás estás pensando: “Claro… pero Él es Jesús”. Y sí, lo es. Pero ahí fue donde todo cambió para mí, porque entendí que no se trata de imitar a Jesús desde mi esfuerzo, sino de vivir desde su gracia.
Esa gracia no es solo perdón… es poder. Es el poder de Dios obrando en ti para responder como Jesús respondió.
Por eso Pablo escribió: “Bástate en mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Corintios 12:9, RVR1960).
No necesitas tener todas las fuerzas. No necesitas dejar de sentir dolor. Solo necesitas rendir ese dolor a Él y permitir que su gracia haga en ti lo que tú no puedes hacer solo.
Eso fue lo que hice: no solo llevé delante de Jesús lo que sentía y lo que sucedía, sino que, desde esa gracia que fluye a través de mí, decidí perdonar. Con el tiempo, hablamos con este líder y todo se pudo resolver.
Amigo/a, te animo a guardar tu corazón de la ofensa y a permitir que tu respuesta, en medio de situaciones injustas, sea formada por el poder mismo de Jesús en ti (su gracia), y no por tus emociones.
¡Su gracia te capacita!