🔍 Buscar con todo el corazón
Recuerdo que, cuando terminé la preparatoria y mientras decidía qué quería estudiar en la universidad, comencé a buscar empleo. La verdad es que, en ese tiempo, no tenía muchas ganas de trabajar; lo que realmente quería era disfrutar de mi tiempo libre.
Por eso recuerdo muy bien cómo mi papá se reía y decía que yo salía a buscar empleo esperando no encontrarlo. Y tenía razón. Con esa actitud, no es sorpresa que me haya tomado bastante tiempo conseguir uno.
¿Sabes? Muchas veces hacemos exactamente lo mismo con Dios. Lo buscamos, oramos, vamos a la iglesia… pero nuestro corazón está dividido.
Un corazón dividido es aquel que intenta amar, obedecer o confiar en Dios, pero sin rendirse por completo. Es un corazón que quiere a Dios, pero también quiere conservar el control, otros amores, prioridades o seguridades. En pocas palabras, un corazón dividido quiere los beneficios de Dios sin rendirse al gobierno de Dios.
Por eso la Palabra nos dice algo tan hermoso como desafiante: “Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón.” Jeremías 29:13.
Amigo/a, déjame preguntarte con honestidad: ¿Cómo estás buscando a Dios hoy? ¿Con todo el corazón o con un corazón dividido?
Dios quiere ser encontrado. Dios desea caminar contigo en una relación íntima y real. Él no quiere ser solo una parte de tu vida; quiere ser tu vida entera. Como dice Hechos 17:28: “En Él vivimos, nos movemos y existimos.”
Amigo/a, hoy es un buen día para examinar tu corazón. Si reconoces que has estado buscando a Dios a medias, su invitación para ti sigue siendo la misma: “Búscame con todo tu corazón y me encontrarás.”
Oración: “Señor, no quiero buscarte a medias. Ayúdame a entregarte mi corazón por completo y a rendir el control de mi vida a ti. Amén.”