🤗 Aunque no sientas nada
Caminar en gracia no depende de lo que sientes, sino de lo que crees. He aprendido que caminar bajo su gracia siempre requiere fe.
Amigo/a, el enemigo quiere atraparte en la duda, haciéndote vivir según lo que sientes. Susurra que, porque no te sientes perdonado, sigues siendo culpable; que, porque no ves progreso, Dios no está obrando.
Pero la fe responde: “La Palabra de Dios es verdad, sin importar lo que vea”.
Tu fe no se basa en emociones, sino en la revelación de la verdad. Las emociones cambian… la verdad no. Y cuando eliges creer lo que Dios dice por encima de lo que sientes, algo comienza a alinearse dentro de ti.
Cuando crees quién es Dios: bueno, amoroso y fiel, entiendes que su gracia es más que suficiente para ti, entonces dejas de buscar seguridad en lo que sientes… y comienzas a descansar en lo que Él ya dijo. Camina en esa verdad, aunque hoy no la sientas. Declárala, aunque todavía no veas la obra completa en tu vida.
Sigue caminando de la mano de Jesús… y permite que su Espíritu te revele su gracia, para que puedas permanecer en ella.
“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió” (Hebreos 10:23, RVR1960). Te animo, Amigo/a, a mantenerte firme.
Y si todavía no has conocido este regalo tan maravilloso… hoy es el día.
Jesús entregó su vida para perdonarte, no solo restaurarte, sino también borrar todo tu pasado y darte una nueva vida. ¡Sí! Es su gracia para ti. Y no tienes que hacer absolutamente nada, solo creer en Él y recibirlo en tu corazón.
Puedes decirle conmigo: “Jesús, te recibo en mi corazón. Creo en lo que hiciste por mí. Perdona mis pecados y transforma mi vida”.
¡Permanece en su maravillosa gracia!